Una ferroviaria sin competidores

Con licitaciones de por medio, esta empresa sigue siendo principal beneficiaria del gobierno federal mexicano.

Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), junto a un consorcio de empresas españolas y francesas, ganó el contrato por el suministro de trenes del interurbano México-Toluca de casi 12,000 millones de pesos. Se trata del segundo contrato más alto del primer trienio de la administración de Peña Nieto según los cálculos de PODER y el Universal Data de la base de datos de CompraNet y QuiénEsQuién.Wiki.

En el consorcio ganador, además de CAF que lidera el grupo, están empresas como Isolux, Thales y Azvi, empresas especializadas y reconocidas a nivel global según Maximiliano Zurita, Director General de CAF México. El ingeniero Zurita explicó que para repartir las responsabilidades del contrato entre todas las empresas participantes del consorcio se creó una sociedad llamada Ferrocarril Interurbano.

El presupuesto total del proyecto del tren México-Toluca es de 24,425 millones de pesos, la mitad del cual fue para la licitación de suministro de trenes que ganó CAF. La otra gran partida del proyecto es la obra pública, que se dividió en tres secciones: una la ganó Constructora de Proyectos Viales de México (CPVM), filial de OHL, en asociación con La Penínsular Compañía Constructora, filial de Grupo Hermes propiedad de Carlos Hank Rhon; la segunda fue para ICA y la tercera aún está en fase de licitación.

Este texto fue escrito por José Félix Farachala y es parte del reportaje realizado por Lilia Saúl, Eduard Martín-Borregón, Daniela Guazo, Claudia Ocaranza y por Félix Farachala para EL UNIVERSAL en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas del International Center for Journalists (ICFJ) en alianza con CONNECTAS.

Los testigos sociales

En la licitación que ganó CAF participaron dos testigos sociales, tal y como marca la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental. Fueron el abogado Juan Alberto Morales Almonte, que revisó la parte normativa y jurídica del proceso de contratación, y el ingeniero Álvaro Urrutia Salgado como experto técnico encargado de comprobar que las evaluaciones técnicas de la SCT se hicieran de manera correcta.

“Los testigos sociales son representantes de la sociedad en los procesos de contratación a nivel federal para efecto de verificar su legalidad, equidad y transparencia” según el ingeniero Morales, que también afirmó que la licitación del material rodante fue en general un procedimiento que siguió la ley y que se manejó con transparencia y legalidad.

Ambos testigos, que ya han participado en otras licitaciones, se refieren a este proceso como “bueno a diferencia de otras licitaciones menos acertadas” ya que en este caso “la propia SCT brindó los documentos faltantes y revisó cualquier duda que ellos tuvieron.”

Los testigos sociales pueden ser tanto personas físicas como morales; en este caso los testigos sociales participaron representando al Instituto Mexicano de Auditoría Técnica, A.C. Para ser testigo social sólo hay que inscribirse en la Secretaría de la Función Pública.

Pocos proyectos, pocos concursantes

CAF compitió con Alstom para el contrato del Mexico-Toluca, un clásico en las licitaciones. En el 2003 ambas empresas compitieron por el suministro de trenes del Tren suburbano Buenavista-Cuautitlán. Como la licitación quedó desierta por incumplimiento de los requisitos de las empresas, en el 2005 se volvieron a publicar las bases para la misma licitación y de nuevo las mismas dos empresas constructoras quedaron como las únicas opciones. El fallo final fue a favor de CAF el 25 de Agosto. En diciembre del mismo año Enrique Peña Nieto tomó posesión de la gubernatura del Estado de México.

“Existen pocos fabricantes de trenes a nivel mundial, lo que explica porqué siempre se ven los mismos participantes en los procesos de contratación” explica el ingeniero Zurita, quien ve normal la repetición de unas pocas empresas en la licitaciones y no ve ninguna diferencia destacable entre el mercado de trenes mexicano y el de cualquier otro país de la región.

El ingeniero, que lleva 15 años dirigiendo CAF México, mencionó que en México “no existe una política de transporte de pasajeros lo que hace que no exista una planeación adecuada para un sistema ferroviario de pasajeros y los proyectos que surgen son aislados”.

Para lo que resta de esta administración se contemplan cuatro proyectos: la implementación de Transporte masivo en el Oriente del Estado de México; la Línea 3 y 4 y la Eco-vía en Monterrey; la modernización del transporte público en la región Lagunera y la construcción del Sistema de Transporte Articulado en Tijuana.

El megaproyecto ferroviario fallido

La licitación del México-Toluca es la segunda más cara del trienio después que se paralizó la construcción del tren de alta velocidad entre México y Querétaro. Era una de licitaciones de obra pública estrella del sexenio y el primer paso para la construcción de la red ferroviaria de pasajeros prevista en el Plan Nacional de Infraestructura (PNI) de la administración de Enrique Peña Nieto, que iba a a conectar la capital con Guadalajara y Monterrey.

En el proyecto del tren México-Querétaro mostraron interés por participar 83 empresas entre las que figuraban: CAF, empresa española, Bombardier y Alstom, ambas de origen francés, la alemana Siemens, la empresa China Communications Construction Company y Mitsubishi, japonesa.

Ganó la licitación la única propuesta que se presentó: la del consorcio de China Communications Construction Company con varias empresas mexicanas, entre las que estaban la Constructora Teya, parte de Grupo Higa, y Constructora y Edificadora GIA+A de Hipólito Gerald, cuñado de Carlos Salinas de Gortari. No es habitual que en una licitación de este tipo sólo se presente una propuesta.

Pocos días después, y en un contexto de presión pública por un proceso de licitación que presentaba muchas dudas, se revocó la asignación sin que el gobierno o la SCT expusieran un motivo claro por parte del gobierno. Las empresas ganadoras de la licitación recibieron una indemnización de 20 millones de pesos.

Los proyectos CAF en México

Además de los ya mencionados, CAF ganó en 2009 un contrato de provisión y mantenimiento del metro de la Ciudad de México por 15 años, y en 2016, en el marco de las mejoras del metro de la Ciudad, ganó una licitación por valor de 164 millones de euros para el suministro de diez convoyes para la línea 1. “CAF tiene interés en participar en todos los proyectos que abra el gobierno” según su Director General.

CAF también participa en proyectos en el Estado de México con el suministro de trenes del Ferrocarril Suburbano del Valle de México1. La otra empresa beneficiada por los contratos del Estado de México es OHL, quién fue acusada de dar comisiones a cambio de licitaciones y fue objeto de una investigación por parte del gobierno por irregularidades en el Viaducto Bicentenario.

La empresa constructora de trenes española tiene presencia en todo el mundo y está considerada una de las más importantes del sector. Un tipo de obra pública que requiere de grandes inversiones que muy pocas empresas en el mundo pueden conseguir. De facto, se trata de un oligopolio mundial donde las empresas se reparten la obra pública, un fenómeno que provoca constantes transferencias de conocimiento y capital hacia una élite de empresarios que tienen capturados la mayoría de los estados del mundo con estrategias que, aunque muchas veces son perfectamente legales, distan mucho de ser legítimas.

Este reportaje fue realizado por Lilia Saúl, Eduard Martín-Borregón, Daniela Guazo, Claudia Ocaranza, Félix Farachala para EL UNIVERSAL en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas del International Center for Journalists (ICFJ) en alianza con CONNECTAS.

Lea también
Las empresas consentidas del gobierno de Peña Nieto

Explora el buscador de los contratistas preferidos del poder mexicano

Deje un comentario

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre acá