En 2011 Maduro ya era el sucesor si Chávez moría

Los informes más reservados sobre la salud del exmandatario venezolano en 2011 eran pesimistas. En caso de ocurrir lo peor, el actual Presidente sería el sucesor ungido, aunque debía tener un apoyo "integral" del número dos del chavismo, Diosdado Cabello, según Mariana Moura, publicista y esposa del cerebro de la campaña presidencial de 2012.

Caracas.- Aquella noche del 8 de diciembre de 2012, el entonces presidente recién reelecto Hugo Chávez anunció en cadena nacional que su “opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total”, era que Nicolás Maduro fuese su sucesor. Lo que el público desconocía era que tal decisión no había sido tomada en ese momento, sino que se meditó desde 2011, cuando ya se sabía de la gravedad del cáncer que terminó con la vida del líder oficialista. Así lo reveló la publicista Mónica Moura, según el testimonio que rindió ante la justicia brasileña como una de las testigos claves del caso Lava Jato en Brasil.

Este reportaje elaborado por Marjuli Matheus para El Pitazo es republicado por CONNECTAS gracias a un acuerdo de difusión de contenidos.

Moura, quien aseguró haber recibido 11 millones de dólares de Nicolás Maduro  para la campaña electoral presidencial de Chávez de 2012, relató que una de las preocupaciones de ese momento en 2011, era la relación de Maduro “inestable y ambigua” con “uno de los comandantes militares más importantes, Diosdado Cabello“, quien para entonces era presidente de la Asamblea Nacional venezolana y segundo vicepresidente del partido oficialista Psuv, por ello se requería un apoyo “integral” de Cabello a la inminente candidatura de Maduro.

Estas revelaciones forman parte de los documentos oficiales del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, divulgados el 11 de mayo de 2017, en los que consta la delación premiada de Moura, detenida en ese país bajo los cargos de lavado de dinero, corrupción y evasión de impuestos junto a su esposo, también publicista brasileño, Joao Santana y considerado un “genio del marketing político” en Latinoamérica.

Los documentos publicados recogen casi ocho horas de grabación, registradas en 20 videos y plasmadas también en cinco archivos de más de 800 páginas en total, con 20 anexos a los que El Pitazo tuvo acceso.

En los videos divulgados el 12 de mayo de 2017 por el medio brasileño Folha, Moura detalla, durante casi 40 minutos, la operación de corrupción a través de Odebrecht y pagos en efectivo de millones de dólares que recibió por la campaña electoral presidencial de Hugo Chávez en 2012.

Mónica Moura y su esposo Joao Santana | Foto: Uol.com.br

La mayor parte de los datos sobre Venezuela corresponde al anexo 10 de los folios oficiales en la investigación Lava Jato. Allí, Moura menciona a varios funcionarios del chavismo y empresarios ligados al fallecido presidente Chávez y al actual primer mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

Además de dar detalles sobre la negociación millonaria en dólares para la campaña presidencial de 2012, revela los planes que se fraguaban en el seno del chavismo entre 2011 y 2012, cuando ya se sabía en el círculo más cercano a Chávez de la gravedad de su enfermedad, que le quitó la vida meses después y que le impidió asumir el poder como presidente reelecto, tras una campaña electoral que costó 35 millones de dólares, según la publicista que hoy está detenida en Brasil.

La declaración de Moura implica a varios líderes latinoamericanos y detalla campañas electorales pagadas a través de Odebrecht y en cuentas ocultas en Suiza a nombre de una empresa offshore registrada en Panamá como Shellbill. Entre los países implicados están Venezuela, Angola, Panamá, República Dominicana y Brasil.

Lula pidió el favor

La historia de Moura y Santana con Venezuela comienza en 2011 cuando, de acuerdo con los documentos oficiales, el expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, invita a Santana para hacer la campaña electoral de Chávez para los comicios de 2012.

En las actas oficiales del STF de Brasil constan facturas, contratos y demás oficios probatorios de la delación de Moura. También explica los encuentros en Caracas con el presidente de Odebrecht en Venezuela, Euzenando Prazeres de Azevedo, quien firmó con Chávez acuerdos millonarios y a quién en febrero de 2017, el gobierno de Maduro ordenó aprehender.

Chávez y Euzenando Azevedo en el año 2000 (izq) y ambos con José David Cabello en 2006 (der) | Fotos: La Nación y Odebrecht

“Nunca firmamos contrato en Venezuela, todo fue pago en efectivo“, dijo Moura en su delación. “Odebrecht pagó directamente a la empresa Orion los costos de la campaña, a la pareja de Santana (Moura) y 5 millones fueron entregados directamente por Ernesto Baiardi y otros Funcionarios de Odebrecht en Venezuela“, reza el documento oficial de la justicia de Brasil. Baiardi era representante de Odebrecht en Angola.

Las actas indican que Maximiliano Arbeláez, embajador de Venezuela en Brasil en ese entonces, fue el principal intermediario de la campaña de Chávez en 2012. “Él tiene excelente tránsito entre dirigentes de grandes empresas brasileñas que tienen negocios en Venezuela -como Andrade Gutiérrez y Odebrecht —más allá de las relaciones cercanas con la cúpula del Petrobras, en Brasil“, se lee en los documentos del STF.

Arbeláez también demostraba intimidad con la firma Andrade Gutierrez, empresa brasileña inscrita en el Registro Nacional de Contratistas de Venezuela, según el cual se ha encargado de la infraestructura de bases navales en el país, entre otras obras. Esta compañía disponía de jets privados en la ruta São Paulo – Caracas, para los viajes de Moura, Santana y otros involucrados. Además, la corrió con los gastos de lujosos alojamientos en Caracas.

Maduro exigió que solo Moura recibiera casi todos los valores pagados por la campaña de reelección de Chávez, a través de desembolsos realizados por las empresas contratistas Odebrecht y Andrade Gutierrez. La parte de ese valor no contabilizado se pagó en especie, en Caracas directamente a la esposa de Santana. Maduro la recibía en su propio despacho de la Cancillería, le entregaba paquetes con dólares en efectivo y proporcionaba escoltas para darle seguridad en el recorrido hasta la sede de la productora donde funcionaba su equipo “en una lujosa urbanización llamada Country Club”, de acuerdo a lo relatado por Moura.

En la operación de corrupción de la campaña de Chávez, también figuró Franklin Martins, exministro de la Secretaría de Comunicación de Brasil, y su esposa Mónica Monteiro, quienes se encargaban de la parte de la campaña de Chávez en Internet, de acuerdo con los registros oficiales.

“Nicolás Maduro era siempre muy desconfiado, no quería entregar dinero en efectivo a más de una persona, por el riesgo de la negociación, por eso entregaba todo el valor a Monica Moura que le pasaba a la mujer de Franklin Martins la parte pagada por los contratistas Odebrecht y Andrade Gutierrez“, se lee en las actas judiciales de Brasil.

Escenario en 2011 ante la grave enfermedad de Chávez

“La situación en Venezuela ya era bastante caótica (en 2011)… bien confusa políticamente, todo el mundo apostaba a que Hugo Chávez no iba a conseguir reelegirse, esta era la tercera elección (presidencial) de Chávez”, relata Moura en su declaración según el registro audiovisual.

Describió el momento que vivía Venezuela en 2011 como de gran incertidumbre. “Difícil de predecir su desenlace, ya que todo dependía del verdadero estado de salud del presidente Chávez”, dijo en su declaración.

En junio de 2011, Chávez anunció en cadena nacional de radio y televisión que padecía una grave afección de salud, que luego se supo era cáncer y que terminó con su vida el 5 de marzo de 2013, según la información oficial del Gobierno venezolano. La última vez que hizo una aparición pública fue el 8 de diciembre de 2012 cuando anunció que partiría a Cuba para tratar su enfermedad y dejó a Maduro como su sucesor. Después de eso, no pudo asumir el poder en enero de 2013, como correspondía, tras haber ganado las elecciones en octubre de 2012, por un estrecho margen con su contrincante más fuerte, el hoy gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.

Mónica Moura y su esposo Joao Santana | Foto: Uol.com.br

Los informes más reservados del chavismo eran bastante pesimistas en 2011, revelan los documentos oficiales de Brasil. “En caso de ocurrir lo peor, podría haber un largo período de conmoción e inestabilidad. Razonando dentro de lo que parecía más predecible -muerte o impedimento del Presidente- la tendencia principal e ‘inquietante’ en cuanto a la unidad del alto mando militar, en términos de sucesión, la tendencia más probable, en cualquiera de las dos hipótesis -la de la muerte o del impedimento- es que su sucesor fuera Nicolás Maduro, su ex canciller, vicepresidente (en ese momento), y finalmente designado por Chávez para las elecciones”, así detalló Moura la situación en 2011 en la cúpula chavista ante los comicios presidenciales que se realizarían al año siguiente.

La publicista brasileña ahondó en el perfil de Maduro y cómo llegó a ser el elegido por Chávez. “Maduro es un líder de formación atípica y curiosa, fue conductor de autobús y Metro, y en esta profesión se convirtió en un importante líder sindical, de ahí su trayectoria política. Su estrella comenzó a brillar más fuertemente cuando ganó la confianza del comandante Chávez, pasando a integrar su núcleo duro, en el cual mantuvo las relaciones más fuertes con el ex vicepresidente Elías Jaua, el ex ministro Jesse Chacón y el actual alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez“, dijo.

Admitió que en el círculo íntimo de Chávez, en 2011, ya se sabía que tras su muerte Maduro sería el sucesor y afrontaría una campaña electoral mucho más difícil que la ya complicada que atravesó Chávez en 2012. “Todo iba a depender del uso electoral que se hiciera de la conmoción causada por la posible muerte del gran líder“, acotó.

La relación “inestable y ambigua” de Maduro y Diosdado

De acuerdo con el relato de Moura, en 2011, Maduro tenía una relación “inestable y ambigua” con “uno de los comandantes militares más importantes”, Diosdado Cabello. “Y este es el punto clave de la cuestión. En la hipótesis que Chávez muera —lo que, desgraciadamente, parecía lo más probable— serían convocadas nuevas elecciones y, para que Maduro fuera el candidato era fundamental contar con el apoyo integral de Cabello. Como la cúpula militar, a partir del estilo de Chávez, es muy pragmática, probablemente no ocurriría una ruptura. Lo que no se sabía era cuál sería el costo político de la negociación interna“, aseveró.

Como publicista y experta en marketing, tenía claro el panorama político, económico y social en Venezuela en 2011 y 2012. “Las elecciones mostraron un país dividido a la mitad y, si Chávez no hubiera hecho una buena campaña, incluso con el sacrificio físico que se impuso con un grave cáncer, podría haber perdido los comicios. El Gobierno está con un serio déficit fiscal, con problemas de gestión en áreas importantes, con crisis de abastecimiento en dos sectores importantes (el eléctrico y el de alimentos)”, reconoció Moura, y agregó que en 2011 la población comenzaba a sentir los efectos de estos y otros problemas.

Declaró que, en un contexto de creciente inseguridad, violencia y narcotráfico, solamente un personaje con el gran carisma de Chávez, “que realizó un gran trabajo político, social y simbólico”, podría ganar unas elecciones en condiciones como las que enfrentó en el escenario más sombrío.

Explicó que la caída brusca en el precio del petróleo dejó al país en una situación de gran vulnerabilidad interna y externa. “Una de las grandes razones del éxito de Chávez fue su política de fuertes subsidios en programas sociales para los más pobres y en otras medidas que también beneficiaron a la clase media. Todos estos por los subsidios de petróleo y de los dividendos obtenidos en tiempos de bonanza, el precio del petróleo ha garantizado altas inversiones internas en programas prioritarios del Gobierno en las áreas de vivienda, educación, alimentos, programas de transferencia de ingresos, etc.”, comentó.

El análisis que hizo para la campaña, contemplaba la imagen del gobierno de Chávez con la depreciación de petróleo de cara a los países de Centroamérica y el Caribe que recibieron subsidios y regalos en materia energética. “Esto debe ser considerado, con mucha cautela, por el cliente“, dijo.

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Estas revelaciones de corrupción, sobornos y lavado de dinero que implican al presidente Maduro y al fallecido presidente Chávez, ocurren en un momento en el que Venezuela atraviesa la peor crisis política, económica y social en décadas. El panorama venezolano es de más un mes de protestas ininterrumpidas contra el Gobierno, más de 40 jóvenes asesinados en medio de una férrea represión por parte de los cuerpos de seguridad, que ha sumido al país en una inestabilidad sociopolítica derivada de la primera rebelión popular venezolana del siglo XXI según la ONG de derechos humanos, Provea.


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